15 Nov 2022 / Noticias / Departamento de Lingüística y Literatura /
Escritora Raquel Olea será homenajeada por su destacada trayectoria literaria en la Universidad de Santiago y la Universidad Católica

El espacio pretende destacar, reconocer y promover la obra literaria de la escritora en dos sesiones continuas.


La destacada escritora y académica Raquel Olea será homenajeada este 16 y 17 de noviembre en un conversatorio realizado en el Instituto de Estética de la Universidad Católica, y también en el Salón de Honor de la Universidad de Santiago de Chile, respectivamente.

La escritora posee una larga trayectoria, donde aborda temáticas de género, diversidad, teoría queer, activismo feminista e investigaciones sobre la obra de Gabriela Mistral.  Su especialidad es la literatura chilena y latinoamericana, con destacados aportes en la crítica literaria y cultural.

Durante la década del ochenta, la escritora forma parte de la Corporación de Desarrollo de la Mujer La Morada, donde llegó a ser Directora; además, la académica fue en 1987, co-organizadora del Primer Congreso de Literatura Femenina en Santiago.

Entre sus obras, destacan “Ampliación de la palabra: La mujer en la literatura” (1995); “Lengua víbora: Producciones de lo femenino en la escritura de mujeres chilenas” (1998); “Escrituras de la Diferencia Sexual” (2000); “Cruce de Lenguas: Sexualidades, diversidad y ciudadanía (2007); “Como traje de fiesta” (2009), entre otras.

El objetivo de este homenaje, organizado por el Instituto de Estética de la Universidad Católica y el Departamento de Lingüística y Literatura de la Universidad de Santiago de Chile, es reconocer, destacar y promover la obra literaria de Raquel Olea, a través de dos sesiones presenciales de conversación entre académicos, escritores e intelectuales.

Sobre este espacio de reconocimiento, la escritora y ex académica de la Universidad de Santiago, agradeció a quienes organizaron este encuentro en su honor.

“Es una situación de mucha emoción y gratificación, es un homenaje que realizaron estudiantes de la Universidad de Santiago, donde pudieron convocar a profesores del Instituto de Estética de la Universidad Católica, y también del Departamento de Lingüística y Literatura de la USACH. Es muy importante ver que tu trabajo es considerado para los alumnos como un aporte al pensamiento, un aporte a lo que ellos consideran su formación, y que sirva, este trabajo, para generar una discusión”.

La académica considera que la crítica literaria feminista fue, en un momento, una innovación en el campo de los estudios literarios, ya que abrió modos de leer, abrió el pensamiento y también la consideración de la importancia de la escritura de las mujeres.

Sobre su trayectoria y el interés que existe sobre su obra, la escritora señaló que: “Trabajé como crítica literaria, pero también en una ONG feminista, y la convergencia de estos dos espacios, hizo que se generara un interés, y que significara un aporte político cultural, al pensamiento académico y al pensamiento político feminista, entonces es una gran gratificación este reconocimiento”, añadió Raquel Olea.

Su experiencia como académica del Departamento de Lingüística y Literatura de nuestra institución, fue muy positiva y llena de buenos momentos entre estudiantes y académicos, donde destaca su labor como investigadora, pero también como autora del libro “Julieta Kirkwood: Tengo ganas de ser nuestros nombres”, editado por Editorial USACH en 2010.

En ese contexto, la profesora considera muy importante la transformación que evidenció en los estudiantes de nuestra casa de estudios.

“Venía llegando del exilio, y estuve un par de años trabajando en la educación media, y luego pasé a trabajar en la Universidad de Santiago; siempre me sorprendió el alumnado, eran estudiantes que llegaban de la educación media, de lugares más o menos periféricos de Santiago, y en poco tiempo esos estudiantes se habían transformado, eran chicos responsables, buenos lectores, una comunidad universitaria muy positiva, siempre tuve absoluta libertad en programar y realizar mis cursos. Mi paso por la Universidad de Santiago fue excelente, pude hacer investigación y publiqué libros en Editorial USACH… Fue una gran experiencia académica y también de relaciones humanas”.

Al ser consultada por los avances en temáticas de género en nuestra sociedad, y en los diversos espacios políticos y culturales donde ha participado la mujer, la escritora señaló: “En dictadura hubo un gran movimiento feminista, que colaboró en la recuperación de la democracia, eso hizo que, en otros espacios dentro del país, despertara la importancia de los estudios de género; se crearon programas de género en muchas universidades, y esa convergencia, de un activismo político y académico fue avanzando, por ejemplo, en la política, y creo que en ese sentido la asamblea constituyente fue un modo de mostrar la importancia del feminismo”.

“En el trabajo constituyente se dio una historia, un legado, y la prueba máxima fue la paridad, que vino para quedarse, es algo que se sigue pensando, se sigue trabajando; faltan muchas cosas todavía, pero creo que el feminismo ha logrado, una visibilidad del mundo femenino, de la vida de las mujeres, en aspectos que antes estaban silenciados”, indicó la escritora.

Uno de sus trabajos literarios los realizó de manera colectiva, junto a Olga Grau y Francisca Pérez con “El género en apuros: discursos públicos: cuarta conferencia mundial de la mujer” (2000), donde se trabajaron los textos y discursos públicos que aparecieron en la prensa chilena, en el marco de la conferencia de Beijín en 1995, abordando temas de discriminación, igualdad de oportunidades, género y derechos reproductivos, considerando, además, los problemas de discriminación en la comunidad queer.

“En ese tiempo la discriminación era mucho mayor que ahora, toda la comunidad queer estaba invisibilizada…. Chile fue uno de los últimos países en aprobar la ley de divorcio, la sociedad chilena ha sido muy conservadora y los avances en el mundo queer y de la diversidad sexual, es efecto de la lucha de los movimientos sociales”.

“Las relaciones de poder, de los géneros, han estado naturalizadas, entonces nadie se sorprendía de la violencia, por ejemplo, de la homofobia, era natural pensar que la única sexualidad posible era la sexualidad heterosexual, era completamente natural pensar que el marido pudiera decidir si la mujer trabajaba o no, pero, los avances que se han hecho, hay que reconocerlos en los movimientos sociales, y de cómo estas comunidades han luchado en las demandas y han permanecido en la presencia pública”, finalizó Olea.

Este miércoles 16 de noviembre se realizará la primera sesión de este conversatorio en la Sala Fidel Sepúlveda del Instituto de Estética de la Universidad Católica de Chile desde las 18:30 horas y el jueves 17 de noviembre, en el Salón de Honor de la Universidad de Santiago de Chile, desde las 15:00 horas.