25 May 2026 / Noticias / Departamento de Lingüística y Literatura, Facultad de Humanidades, VIME /
Encuentro por la lectura reunió a comunidades educativas para reflexionar sobre los desafíos de la enseñanza lectora en la educación pública

La actividad, organizada colaborativamente por el Ministerio de Educación, el SLEP Santa Corina y la carrera de Pedagogía en Castellano, convocó a equipos directivos, jefaturas UTP, educadoras, docentes y especialistas en torno a la promoción de la lectura, la mediación lectora y el vínculo entre universidad, escuela y territorio.

Con la participación de comunidades educativas, autoridades y representantes del ámbito escolar, se realizó en el Salón de Honor de la Universidad de Santiago de Chile el “Encuentro por un Chile que lee”, instancia orientada a propiciar un espacio de reflexión sobre la enseñanza de la lectura en el territorio y los desafíos de este proceso en la educación pública.

La jornada fue organizada de manera colaborativa por el Ministerio de Educación, el SLEP Santa Corina y la carrera de Pedagogía en Castellano, y convocó a coordinadoras de redes de educación parvularia, NT1-NT2 y lectoescritura, además de jefaturas UTP, directores y directoras de establecimientos educacionales, junto a otros actores relevantes vinculados al fortalecimiento de la lectura.

En ese contexto, el jefe de Carrera de Pedagogía en Castellano, Dr. Patricio Moya, destacó que “para nosotros, como comunidad universitaria, es un evento muy importante (…) Vinieron representantes que valoran esta vinculación entre diferentes entidades del espacio público (…) Esto nos permite enfocarnos en un aspecto esencial: los mecanismos y la forma en que los niños aprenden a leer y escribir”.

La actividad consideró un programa de trabajo centrado en la relevancia del proceso de enseñanza y aprendizaje de la lectura, su trayectoria formativa y el sello inclusivo de la educación pública. En ese marco, la decana de la Facultad de Humanidades, Dra. Cristina Moyano Barahona, entregó palabras de bienvenida, situando la lectura como una práctica social, cultural e históricamente mediada, cuyo alcance supera la adquisición de habilidades instrumentales. “Enseñar a leer no es solo enseñar a decodificar signos, reconocer grafemas, articular sonidos, ampliar vocabulario o responder preguntas de comprensión. Todo ello es indispensable, por cierto, pero no agota la profundidad cultural, pedagógica y política del acto lector”, sostuvo.

En la actividad también participó el director ejecutivo del SLEP Santa Corina, Ignacio Cáceres, quien se refirió al trabajo colaborativo desarrollado con la universidad. “Uno de los primeros convenios que firmamos fue con la Universidad de Santiago de Chile (…) Hoy esta alianza ve sus frutos junto con la Facultad de Humanidades y otras escuelas que han sido fundamentales para desarrollar este encuentro (…) Y esperamos seguir impulsando actividades para enseñanza básica y media, en favor de las trayectorias educativas de nuestros estudiantes”, afirmó. 

El director de Educación Pública, Pedro Larraín, planteó que este tipo de iniciativas son fundamentales para la formación inicial docente. “Es algo que siempre tiene que estar presente en la formación de nuestros futuros docentes. Por eso valoramos cuando las instituciones de educación superior, como la Universidad de Santiago, pone el foco en la lectoescritura”, indicó. 

Uno de los momentos centrales del encuentro fue la charla magistral de Tatiana Cisternas, integrante de la Red Iberoamericana por la Alfabetización, quien abordó la relevancia de la enseñanza de la lectura, la necesidad de interrogar las prácticas pedagógicas y el énfasis en la inclusión como dimensión clave de este proceso.

Posteriormente, se desarrolló el panel “¿Cuáles son los grandes desafíos de enseñar a leer? ¿Cómo abordar el desafío en aulas heterogéneas?”, moderado por Gabriela Morales, directora de programa de la Fundación Crecer con Todos. El espacio permitió profundizar en experiencias y perspectivas vinculadas a la trayectoria del proceso lector, la diversidad de las aulas y los desafíos que enfrentan los equipos educativos en distintos niveles de enseñanza.

El panel contó con la participación de representantes de comunidades educativas, entre ellas Jacqueline Martínez, directora de la sala cuna y jardín infantil Kimelü; Claudia Orellana, docente de primer ciclo de la Escuela San Luis; Jeannette Cañuta, coordinadora de educación diferencial de la Escuela León Humberto Valenzuela; además de docentes de establecimientos de la comuna de Cerrillos.

La jornada también contempló el bloque “Experiencias que inspiran”, instancia destinada a compartir buenas prácticas orientadas a fortalecer la transición de la enseñanza de la lectura desde los niveles de transición al primer ciclo, así como a promover la lectura desde la sala cuna. Entre las experiencias presentadas se consideró el trabajo de Pamela Pino, educadora de párvulos del Liceo Santiago Bueras y Avaria, y del Jardín Infantil Kimelü, reconocido por su sello literario. La docente enfatizó la necesidad de incorporar tempranamente la lectura en los procesos educativos. “No podemos esperar llegar a primero básico cuando los niños solo decodifican, sino que la lectura tiene que ser parte del currículum diario desde los niveles de sala cuna”, sostuvo. 

En ese contexto, la educadora de párvulos Ninoska Retamal apuntó a la necesidad de conectar la lectura con las experiencias cotidianas de niñas y niños. “Para los niños es importante y durante toda su trayectoria nos vamos a encontrar con la lectura. Pero es más principal aún poder conectar la lectura con su propia realidad, ya que tenemos niños que desde sala cuna son capaces de leer su propio entorno”, expresó. 

De este modo, la actividad permitió relevar el valor de la colaboración entre instituciones públicas, comunidades escolares y formación inicial docente para avanzar en una enseñanza de la lectura más situada, inclusiva y pertinente a los territorios. En esa línea, la decana de la Facultad de Humanidades, Dra. Cristina Moyano Barahona, subrayó que el desafío no se agota en el aprendizaje escolar, sino que compromete la posibilidad de participar más plenamente en la vida común. “Cada vez que una niña, un niño o un joven aprende a leer con sentido, con acompañamiento y con confianza, no solo se amplía su trayectoria escolar: se amplía también su posibilidad de habitar el mundo con mayor libertad, con mayor autonomía y con mayor capacidad para imaginar colectivamente un futuro más justo”, reflexionó.

Créditos:
Redacción:
 Diego Andrade G./Luciano Guzmán N.
Fotografías:  Luciano Guzmán N.
Edición: Luciano Guzmán N.