La agrupación integrada por estudiantes de Pedagogía en Historia se presentó en el ciclo inspirado en el formato Tiny Desk, iniciativa que busca ampliar los usos de la biblioteca y generar nuevos espacios de encuentro cultural para la comunidad universitaria.
La Biblioteca de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago de Chile volvió a transformar sus estantes en escenario con una nueva jornada de “Entre Estanterías y Acordes”, iniciativa que en su segunda versión recibió a Rebeldes con Causa, banda formada por estudiantes de Pedagogía en Historia.
El ciclo surgió desde la propia comunidad estudiantil y propone utilizar un espacio habitualmente asociado al estudio, la consulta y el préstamo de material bibliográfico como escenario para expresiones artísticas y encuentros entre quienes forman parte de la Universidad.
Carolina Cabrera, bibliotecaria de la Facultad de Humanidades, explicó que la idea nació a partir de una propuesta de Francisco Farías, estudiante del Magíster en Historia, quien sugirió desarrollar en la biblioteca una experiencia inspirada en el formato Tiny Desk.
Para el equipo de la biblioteca, la iniciativa permite también ampliar la relación cotidiana que mantiene con estudiantes y proyectar nuevas formas de habitar este espacio universitario.
“Creemos que ‘Entre Estanterías y Acordes’, así como otras iniciativas que han presentado los estudiantes, nos permite vincularnos con la comunidad universitaria y relevar la biblioteca como un espacio que no funciona solamente para el préstamo de libros, sino que también puede acoger música, teatro, otras expresiones artísticas y, sobre todo, convertirse en un lugar de encuentro”, señaló Cabrera.
La experiencia fue valorada también desde el escenario. Haniel “Mono” Garrido, estudiante de tercer año de Pedagogía en Historia e integrante de Rebeldes con Causa, destacó especialmente la posibilidad de llevar la música hacia espacios cotidianos de la vida universitaria.
“Como artista, uno valora mucho que existan estas instancias en lugares tan cercanos como la biblioteca, donde normalmente uno viene a estudiar y, de pronto, puede encontrarse con música. Abrir espacios comunitarios de este tipo es de las cosas que más se agradecen”, afirmó.
La propia historia de la agrupación está ligada a esa forma de encuentro. Garrido explicó que la banda comenzó a tomar forma a partir de una intervención artística realizada junto a compañeros de carrera, experiencia desde la cual comenzaron a reunirse para tocar. En ese recorrido, también reconoció una conexión con la tradición musical de la Universidad, evocando agrupaciones como Inti-Illimani y Quilapayún y destacando la importancia de “tocar música con el corazón, con el alma puesta, y ocupar los espacios”.
La jornada convocó además a estudiantes que llegaron como público. Tania Herrera, estudiante de tercer año de Licenciatura en Historia y vocera del Centro de Estudiantes de Historia, relevó la necesidad de multiplicar este tipo de experiencias dentro del campus.
“Hoy son pocos los encuentros que tenemos a través de la cultura, las artes y la música. Creo que son instancias importantes y sería muy positivo que pudieran replicarse en muchos otros espacios”, sostuvo.
Con su segunda versión, “Entre Estanterías y Acordes” continúa consolidándose como un espacio de participación cultural dentro de la Facultad, poniendo en diálogo la vida académica con las expresiones artísticas de sus estudiantes. La próxima presentación se encuentra proyectada para octubre, mientras la biblioteca mantiene abierta la convocatoria para bandas y agrupaciones artísticas de la Universidad interesadas en participar, a través del formulario disponible en sus canales oficiales.
Créditos:
Redacción: Rosario Poblete P.
Fotografías: Luciano Guzmán N.
Edición: Luciano Guzmán N.
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