A través de un nuevo proyecto DICYT, la académica del Departamento de Historia analiza la interseccionalidad y el ejercicio del poder cotidiano de las mujeres en el sur andino. La investigación busca rescatar las trayectorias de lideresas indígenas que, lejos de la pasividad, ocuparon espacios de autoridad que se vieron mermados tras la consolidación de los Estados nacionales.
En el marco de los proyectos FAHU que se han ganado fondos administrados por la Dirección de Investigación Científica y Tecnológica (Dicyt Usach) este año, se suma una línea de investigación clave para la comprensión de la historia social y de género en América Latina. Se trata de la investigación liderada por la Dra. Xochitl Inostroza, titulado «Interseccionalidad en el poder cotidiano de mujeres andinas en el sur andino tardocolonial (1792-1813)», una propuesta que busca desmantelar prejuicios históricos sobre la condición de la mujer indígena en el pasado.
El proyecto se sitúa en un espacio geográfico transfronterizo de gran relevancia histórica: los altos de Arica, el sur del actual Perú y el lado occidental de Bolivia. Al centrar su estudio en este territorio, la académica busca visibilizar a las mujeres indígenas en un contexto de cambio político y social, utilizando registros de archivos nacionales de los países andinos para reconstruir sus redes de influencia y su capacidad de acción en la esfera pública y privada.
La motivación detrás de este proyecto nace de una evolución natural en la trayectoria académica de la Dra. Inostroza. Tras culminar su doctorado, donde se centró en la parroquia de Belén en el siglo XVIII, advirtió un vacío que requería atención urgente. «Este proyecto podría decirse que es el inicio de mi investigación de postdoctorado. Empecé a estudiar a las mujeres indígenas, que habían sido las sujetas a las que yo no les había puesto mucha atención en mi investigación doctoral. Entonces lo vi como una necesidad», explica la investigadora.
Esa curiosidad inicial la llevó a explorar archivos más allá de las fronteras chilenas, encontrando materiales que revelaban una presencia femenina mucho más activa y poderosa de lo que la historiografía tradicional suele reconocer. Esta riqueza documental permitió proyectar el estudio hacia un espacio geográfico más amplio, donde la figura de la mujer andina emerge como una pieza clave en la administración del poder cotidiano.
Uno de los pilares más innovadores del proyecto es su adscripción a las corrientes del feminismo decolonial. Desde esta perspectiva, la Dra. Inostroza desafía la idea lineal de progreso que asume que la situación de las mujeres siempre fue peor en el pasado. «A veces se tienen supuestos sobre lo que fue anteriormente. Todo el mundo cree que en el pasado la condición de las mujeres era peor. Y yo, por lo menos siguiendo una corriente feminista decolonial, puedo afirmar que la lógica nos ha demostrado que las mujeres ocupaban posiciones de poder», afirma.
La investigación profundiza en cómo, durante la época colonial, existieron liderazgos femeninos indígenas —como las mujeres que ejercían cacicazgos— que poseían derechos y espacios de autoridad reconocidos. Paradójicamente, el estudio plantea que fue con los procesos de independencia y el fin de las estructuras coloniales cuando estos liderazgos se debilitaron. «Efectivamente, las mujeres fueron perdiendo derechos, fueron perdiendo espacios desde la colonización… con la independencia se acabaron los liderazgos indígenas y se acabaron las mujeres indígenas siendo líderes», puntualiza la académica.
Para la Facultad, la puesta en marcha de esta investigación representa una contribución significativa no solo al acervo universitario, sino al debate público sobre género y etnicidad. Al rescatar estas historias de poder cotidiano e interseccionalidad, el proyecto permite reflexionar sobre la construcción de la identidad femenina en los Andes y cómo las estructuras de poder actuales arrastran exclusiones que se fraguaron en la transición a la modernidad republicana.
«Esto, yo creo, es una contribución importante no solamente a nuestro espacio universitario, que también lo es, sino que al conocimiento en general», concluye la Dra. Inostroza. Con este proyecto DICYT, la Usach reafirma su compromiso con una investigación histórica rigurosa que no solo mira al pasado para entender el presente, sino que va más allá, cuestionando lo ya establecido para -en este caso- devolverle a las mujeres indígenas su rol protagónico como agentes de cambio y autoridad en el continente.
Créditos:
Redacción: Millaray Sánchez S.
Fotografías: Millaray Sánchez S.
Edición: Luciano Guzmán N.