El Departamento de Historia organizó un encuentro de dos días que reunió a investigadoras e investigadores de Chile y Argentina para analizar la represión política durante la dictadura y los desafíos de su enseñanza y transmisión a las nuevas generaciones.
La Universidad de Santiago desarrolló los días 24 y 25 de junio el seminario «A 50 años del caso Calle Conferencia: Represión política y Derechos Humanos. Chile, 1976-2026», organizado por el Departamento de Historia para conmemorar de uno de los episodios más graves del terrorismo de Estado durante la dictadura cívico-militar. El encuentro incluyó mesas de investigación histórica con instancias de pedagogía de la memoria, y convocó a comunidad académica y estudiantil, además de familiares de víctimas.
La actividad se enmarca en la conmemoración del operativo desplegado en 1976 para exterminar a líderes del Partido Comunista de Chile, en el que más de un centenar de personas fueron secuestradas, torturadas, asesinadas y hechas desaparecer. Su episodio más emblemático fue la detención, en mayo de ese año, de gran parte de la dirección clandestina del partido en calle Conferencia, a pocas cuadras de la actual Usach.
La apertura de la primera jornada estuvo a cargo del Director del Departamento de Historia, Dr. Rafael Echeverría, quien situó el peso simbólico e institucional del encuentro recordando que la propia universidad sufrió en carne propia la violencia de la dictadura. «Esta universidad conoció en sus propias aulas, pasillos y en su cuerpo docente, funcionario y estudiantil, la violencia implacable de la dictadura; por ello, hablar aquí de los derechos humanos es hablar de nuestra propia identidad, de nuestras propias cicatrices y de nuestro compromiso inquebrantable con el futuro», afirmó.
La charla inaugural estuvo a cargo del abogado de Derechos Humanos Hugo Pávez, del Programa de Derechos Humanos del Estado, quien destacó el valor del diálogo intergeneracional: «Me alegra mucho el contacto con la juventud, porque eso representa una especie de garantía de que la lucha no se ha olvidado y se va a continuar. Lo que nosotros no supimos o no pudimos conquistar, lo tienen que hacer los nuevos», afirmó, para luego agregar: «Deben conocerse los nombres de los criminales y ser castigados, y esa es una tarea que hoy le corresponde exigir a la juventud. Ojalá les sirva la experiencia que nosotros vivimos; eso fue lo que quise transmitirles, que incluso en los peores momentos todavía se puede hacer algo. Conocer lo que ocurrió, identificar a los responsables y mantener viva la memoria es fundamental para que estos hechos no se repitan».
La mesa de investigación histórica contó con la participación de la Mg. Jocelyn Maldonado, el Dr. Felipe Guerra y el Dr. Mauricio Weibel. Maldonado subrayó el aporte de las ciencias sociales críticas al campo: «Me parece muy relevante que se abran espacios para pensar la historiografía y, en este caso, la represión y las circulaciones del poder. La perspectiva de género y las teorías feministas tienen mucho que aportar a la hora de analizar, de manera mucho más profunda y estructurante, la manera en que se produce y reproduce el poder», señaló.
La segunda jornada incluyó una charla de la Dra. María Celeste Cerdá, de la Universidad Nacional de Córdoba, sobre enseñanza de la historia reciente, seguida de una mesa con docentes y estudiantes del Colegio Arzobispo Crescente Errázuriz, y cerró con un conversatorio sobre memoria y formación en derechos humanos con académicos de la Usach y la Corporación UTE-USACH.
Entre las y los asistentes, la estudiante de Pedagogía en Historia Catalina Silva valoró la experiencia: «Estas instancias son muy importantes porque nos enseñan la relevancia de preservar la memoria. Para los estudiantes, participar en ellas es significativo, ya que la defensa de los derechos humanos implica mantener viva la memoria y no olvidar. Además, permiten transmitirla a las futuras generaciones para que todos contribuyamos a esa tarea», reflexionó.
La organización de la jornada estuvo a cargo del Director del Doctorado en Historia Usach, Dr. Rolando Álvarez Vallejo, quien impulsó la iniciativa como un espacio que combina la investigación historiográfica sobre la represión política con la formación pedagógica en derechos humanos, memoria e identidad. Para Álvarez-Vallejo, la actividad adquiere una dimensión política que va más allá de lo académico: «En un momento en donde la defensa y promoción de los derechos humanos ha sido debilitada por la principal potencia mundial y, en el caso de Chile, por parlamentarios de un gobierno que intentan relativizar los avances en materia de justicia, el Departamento de Historia de la Universidad de Santiago reafirma a través de esta actividad el compromiso de nuestra Universidad con el Nunca Más en Chile», afirmó.
Con esta jornada, el Departamento de Historia de la Universidad de Santiago reafirmó su compromiso con la promoción y defensa de los derechos humanos, en un contexto en que la institución busca posicionar la investigación académica y la formación docente como herramientas para la no repetición y la construcción de memoria histórica en Chile.
Créditos:
Redacción: Diego Andrade G.
Fotografía: Diego Andrade G.
Edición: Paula Contreras M.





