1 Jul 2026 / Noticias / Centro de Estudios Migratorios, Facultad de Humanidades, VIME /
Seminario CEM Usach abordó las trayectorias del refugio entre memoria histórica y desafíos actuales

La actividad contó con las exposiciones de Rebeca Cenalmor-Rejas, jefa de la Oficina Nacional de ACNUR Chile, y de la Dra. Adriana Palomera Valenzuela, directora académica del Centro de Estudios Migratorios.

En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Refugiado, el Centro de Estudios Migratorios de la Facultad de Humanidades Usach realizó el seminario “Refugio pasado y presente: Dilemas y desafíos actuales”, instancia orientada a reflexionar sobre las trayectorias históricas y contemporáneas del refugio, el exilio y el desplazamiento forzado.

La jornada convocó a académicas/os, investigadoras/es, estudiantes y representantes de la comunidad universitaria, con el propósito de articular miradas históricas, institucionales y humanitarias sobre una problemática que interpela tanto a las políticas públicas como a la producción de conocimiento desde las humanidades y las ciencias sociales.

El seminario contó con las exposiciones de Rebeca Cenalmor-Rejas, jefa de la Oficina Nacional del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en Chile, ACNUR Chile, y de la Dra. Adriana Palomera Valenzuela, directora académica del Centro de Estudios Migratorios.

La apertura estuvo a cargo del director ejecutivo del Centro de Estudios Migratorios, Dr. (c) Byron Duhalde Valenzuela, quien destacó la importancia de que la Universidad contribuya al debate público sobre movilidad humana, refugio y protección internacional desde una perspectiva interdisciplinaria y comprometida con los derechos humanos.

“El refugio no es solo una categoría jurídica: es una responsabilidad compartida por los Estados. Comprender por qué esa responsabilidad es abordada de manera desigual requiere tanto la mirada histórica como la mirada contemporánea”, señaló.

Durante su exposición, Rebeca Cenalmor-Rejas abordó los principales marcos históricos, jurídicos e institucionales de la protección internacional, junto con los desafíos que enfrentan actualmente las personas refugiadas y solicitantes de asilo. En su intervención, explicó el mandato de ACNUR, la vigencia de la Convención de 1951 y el aporte de la Declaración de Cartagena, instrumento regional que amplió la comprensión del refugio frente a contextos de violencia generalizada, conflictos internos y violaciones masivas a los derechos humanos.

Asimismo, se refirió al caso chileno, destacando la importancia de la Ley N°20.430 sobre protección de personas refugiadas y advirtiendo sobre las dificultades que enfrentan quienes buscan acceder al procedimiento de asilo, especialmente en un contexto marcado por nuevas exigencias de admisibilidad, largos tiempos de tramitación y crecientes restricciones a nivel internacional.

“La responsabilidad principal está en el Estado, pero toda la sociedad tiene un papel: las organizaciones de personas refugiadas y migrantes, los municipios, la academia y también el sector privado. Es muy fácil ver el asilo solo desde la perspectiva humanitaria, pero las personas refugiadas también vienen con experiencia, capacidades y conocimientos. Sería un desperdicio no maximizar todo eso y no ponerlas en el centro para que puedan desarrollar su potencial”, explicó.

La jornada también incorporó una mirada histórica sobre las experiencias de refugio, exilio y desplazamiento forzado. Esta dimensión permitió vincular los debates actuales con procesos de larga duración, reconociendo que las trayectorias migratorias y de protección han formado parte de la historia política, social y cultural de Chile y América Latina.

En esa línea, la Dra. Adriana Palomera Valenzuela presentó una reflexión sobre las continuidades y tensiones que han marcado la historia del asilo y el refugio en Chile. A partir de antecedentes históricos, normativos y estadísticos, la académica planteó la necesidad de observar estos procesos más allá de la existencia formal de leyes, atendiendo también a las prácticas institucionales, las barreras administrativas y las formas de selectividad que han acompañado las políticas de acogida.

“Con lo que existe hoy, las dificultades no están solo en la ley, sino también en los pasos, los trámites, la burocracia, la falta de información y el miedo que tienen algunas personas a realizar determinados procesos. A propósito de los desafíos actuales, uno de los grandes temas es identificar esas barreras que aparentemente no son grandes, pero que se transforman en enormes obstáculos para quienes buscan protección”, sostuvo.

Entre las asistentes, Elba Caicedo, ciudadana colombiana residente hace doce años en Chile, valoró la realización del seminario y la posibilidad de seguir abriendo espacios de conversación sobre migración, refugio y desplazamiento forzado.

“Me pareció muy interesante. Creo que estas temáticas hay que seguir tocándolas, porque se han ido perdiendo y a veces existe la idea de que la migración es algo malo, cuando en realidad las personas migrantes y refugiadas también son un aporte. Muchas veces una persona no decide salir de su país porque quiere, sino por obligación”, indicó.

En la misma línea, Valeria Álvarez, abogada asistente senior de protección de la Oficina de ACNUR Chile, reflexionó que “a veces uno piensa que estos temas son mucho más grandes que uno, pero desde el gesto más pequeño se puede hacer un cambio en la vida de las personas refugiadas y de quienes requieren protección internacional”.

El encuentro permitió situar el refugio como una discusión urgente, no solo por sus dimensiones jurídicas e institucionales, sino también por las trayectorias humanas que involucra y por las memorias históricas que siguen dialogando con el presente. En un escenario marcado por la desinformación, la disminución de actividades sobre la temática y la persistencia de discursos que tienden a simplificar o estigmatizar las experiencias migratorias, el seminario abrió una reflexión necesaria sobre las formas en que los Estados, las instituciones y la sociedad civil responden —o dejan de responder— frente a quienes requieren protección internacional, poniendo especial atención en las barreras visibles e invisibles que enfrentan las personas refugiadas y en los desafíos éticos, sociales y políticos que supone construir respuestas más informadas, solidarias y respetuosas de la dignidad humana.

Créditos:
Redacción:
 Luciano Guzmán N.
Fotografía: Luciano Guzmán N.
Edición: Luciano Guzmán N.

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