21 Ago 2026 / Noticias / DICYT, Departamento de Filosofía, Facultad de Humanidades, VIME /
DICYT 2026 | Proyecto de Filosofía analiza los desafíos conceptuales del suicidio femicida en la legislación chilena

La investigación del Dr. Hernán Neira examinará las nociones de causalidad, voluntad y autonomía presentes en la Ley Antonia, poniendo en diálogo la reflexión filosófica con un debate de alcance jurídico y social.

¿Es posible establecer que una persona causó el suicidio de otra? Esa pregunta se encuentra en el centro de “La difícil causa del suicidio femicida”, proyecto adjudicado por el profesor titular del Departamento de Filosofía Dr. Hernán Neira en el Concurso DICYT Creación 2026 de la Dirección de Investigación Científica y Tecnológica de la Universidad de Santiago.

La propuesta continúa una línea de trabajo del académico en torno al suicidio soberano y patológico, desde la cual ha estudiado las tensiones asociadas a la voluntad, la autonomía y la posibilidad de atribuir causalidad a una decisión atravesada por múltiples condiciones.

“Cuando uno analiza los suicidios, se da cuenta de que son todos complejos, que todos tienen contextos cruzados, factores de riesgo cruzados. Lo que no se puede probar es que haya una causa específica del suicidio”, explica Neira.

“El concepto de suicidio femicida proviene de la noción de femicidio, en cuyo desarrollo Diana Russell y Jill Radford tuvieron una participación muy importante. Este concepto plantea que el femicidio se produce por motivos de género, es decir, que la acción de dar muerte se realiza en consideración al género de la víctima”, precisa el académico.

El problema adquiere una dimensión adicional al trasladarse al ámbito jurídico. En Chile, la Ley 21.523 o Ley Antonia incorporó al Código Penal la figura del suicidio femicida cuando este se produce en un contexto previo de violencia de género. Para Neira, la forma en que la legislación construye esta relación abre un problema filosófico particularmente complejo.

“Chile es el único país del mundo que tipifica el suicidio femicida. Otros países analizan y aceptan la inducción al suicidio, porque al parecer todos se han negado a admitir el concepto de causa del suicidio, es decir, aceptan que alguien pueda inducir el suicidio de otra persona, pero no causarlo”. También agrega: “Para la legislación chilena, por motivos de género u otros, sólo un varón puede ‘causar’ el suicidio de una mujer, pero no una mujer el de otra mujer o una mujer el de un varón. Ahora bien, en Chile, el 82% de los suicidios son masculinos. La asimetría en el uso del concepto de causa, concepto apenas discutido en la tramitación legislativa, genera falsas culpabilidades o falsas inocencias, es decir, injusticia”.

Precisamente allí se sitúa el foco del proyecto. La investigación retomará el debate desarrollado durante la tramitación de la Ley Antonia para examinar los conceptos que quedaron involucrados en su formulación y las tensiones que aparecen al intentar establecer jurídicamente una relación causal sobre un fenómeno de esta complejidad.

“En la legislación chilena, el suicidio femicida presenta una superposición de conceptos filosóficos que nunca fueron discutidos a fondo. La gran pregunta filosófica y jurídica es si realmente se puede causar un suicidio”, señala.

El trabajo combinará fuentes filosóficas con el análisis del debate jurídico desarrollado durante la tramitación legislativa. Más que estudiar la aplicación de la norma, Neira busca interrogar los conceptos sobre los cuales esta se construye.

“Conceptos como la causalidad y el suicidio están vinculados con la autonomía y la voluntad. Si una persona actúa voluntariamente, la causa ya no sería externa, sino interna. Por eso, es necesario discutir nociones como causalidad, autonomía, libertad y factores de riesgo, considerando también el debate jurídico que se dio especialmente en el Senado”, detalla.

El proyecto contempla la elaboración de dos artículos académicos y un ensayo filosófico, este último pensado para su publicación mediante una editorial y con el propósito de ampliar la circulación de la discusión más allá de los espacios especializados.

El académico valoró especialmente que el programa Dicyt Creación permita explorar otras formas de producción y difusión del conocimiento desde la Universidad de Santiago, destacando el impulso entregado por ese instrumento y la Facultad de Humanidades al desarrollo de esta línea.

Con resultados proyectados para 2026 y 2027, “La difícil causa del suicidio femicida” busca aportar herramientas conceptuales para una discusión situada en la intersección entre filosofía y derecho. La investigación permitirá examinar no solo los alcances de una figura reciente en la legislación chilena, sino también qué ocurre cuando conceptos como causalidad, voluntad, autonomía y responsabilidad pasan de la reflexión filosófica a convertirse en categorías con consecuencias jurídicas y penales.

Créditos:
Redacción:
 Rosario Poblete P.
Fotografía: Cedida.
Edición: Luciano Guzmán N.