A través de un mapeo de voces y fuentes periodísticas, el académico busca comprender cómo la prensa influye en la opinión pública y en el éxito de las demandas sociales. El proyecto destaca por su enfoque interdisciplinar y su vinculación con actores sociales, fundaciones y medios alternativos.
El académico de la Facultad de Humanidades y Director de la Escuela de Periodismo, Dr. Antoine Faure, se adjudicó un fondo de la Dirección de Investigación Científica y Tecnológica (Dicyt) para desarrollar un proyecto que analiza cómo los medios de comunicación influyen en la construcción de sentido durante contextos de crisis y movilización social. La investigación propone mapear las voces y fuentes que intervienen en la cobertura periodística con el fin de comprender de qué manera la jerarquización de esas voces puede incidir en la opinión pública y en el desarrollo de las demandas sociales.
Más en detalle, el proyecto del profesor Faure se orienta a examinar la relación entre medios de comunicación y movimientos sociales, poniendo especial atención en el papel que cumplen las fuentes informativas en la configuración del debate público. A partir de este enfoque, la investigación busca comprender cómo la selección y jerarquización de voces en la cobertura mediática puede influir tanto en la percepción ciudadana de las movilizaciones como en su eventual impacto en las políticas públicas.
«Estamos tratando de mapear cuáles son las distintas voces —fuentes, en el fondo— que pueden ser expertas, políticas, que vienen de los mismos movimientos sociales, de activistas, de gente movilizada por primera vez también, y cómo eso da sentido al acontecimiento», explica el profesor Faure.
Para el investigador, es crucial observar cómo esta jerarquización de voces impacta sobre la opinión pública: «El estudio busca entrar en toda la discusión sobre cómo los medios de comunicación se vinculan con las crisis y con los movimientos sociales, cómo impactan sobre la opinión pública que se tiene de estos movimientos, sobre si tienen que continuar o no, si pueden o no tener un impacto sobre las políticas públicas».
La propuesta de Faure refleja la identidad de la Facultad de Humanidades al proponer un cruce de disciplinas para abordar un fenómeno complejo. Según el académico, el sello de la facultad se manifiesta en un «enfoque interdisciplinar, donde tratamos de combinar distintas aproximaciones de comunicación, sociología, ciencia política, e incluso cosas que tienen que ver con la memoria de los movimientos sociales».
Este enfoque crítico no se limita a la teoría, sino que busca una retribución hacia la comunidad y los actores sociales involucrados. El proyecto contempla un fuerte componente de vinculación con el medio, abriendo espacios de seminarios y encuentros. «Ojalá vengan historiadores, filósofos, cientistas políticos… un impacto que va más allá de la FAHU pero que se vincula con distintas organizaciones, fundaciones, la Coordinadora 8M, distintas organizaciones que luchan para una educación pública de calidad», detalla el académico.
Además de la producción científica, el proyecto tiene como objetivo fortalecer los medios alternativos y periféricos, así como ofrecer oportunidades de formación para estudiantes de la Facultad. Para Faure, es fundamental que la investigación sea «transversal», involucrando a diversos actores y espacios.
Así, con la puesta en marcha de este proyecto DICYT, la Facultad de Humanidades continúa reafirmando su compromiso con el estudio de la comunicación como un campo de disputa de sentido, esencial para fortalecer la democracia y comprender las transformaciones sociales del Chile actual.
Créditos:
Redacción: Millaray Sánchez S.
Fotografías: Millaray Sánchez S.
Edición: Luciano Guzmán N.