La iniciativa, encabezada por la académica Sylvia Veloso, busca proporcionar herramientas pedagógicas situadas para docentes que se desempeñan en liceos técnicos de especialidades como gastronomía y mecánica. El proyecto, adjudicado en el concurso de Fondos VIME 2026, permitirá transformar una necesidad detectada en los centros de práctica en una estrategia de apoyo docente de alcance nacional.
La Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago continúa robusteciendo su política de bidireccionalidad con el entorno mediante la adjudicación de fondos concursables que impactan directamente en el sistema escolar. Entre las propuestas seleccionadas destaca la liderada por la profesora Sylvia Veloso, académica del Departamento de Lingüística y Literatura FAHU, la cual surge de un diagnóstico sistemático en los centros de práctica de la carrera de Pedagogía en Inglés: la urgencia de formación específica para la Educación Técnico-Profesional.
El proyecto tiene su origen en una observación crítica realizada por su equipo desde el año 2023. Según explica Veloso, los docentes en formación y los titulados suelen enfrentar entornos educativos con requerimientos muy distintos a los del currículo científico-humanista tradicional. “Uno de los temas recurrentes era cómo formamos a nuestros profesores de inglés para que hagan clases en contextos que no son quizás tan regulares, que tienen que ver con la educación técnico-profesional”, puntualiza la académica.
Esta brecha se manifiesta cuando el profesorado debe mediar el aprendizaje de léxico y competencias técnicas de alta complejidad. “Tenemos muchos colegios en convenio en donde el profesor de la Usach de inglés se encuentra con un espacio en donde tiene que enseñar, por ejemplo, inglés técnico en gastronomía o asociado a la mecánica, sin poseer necesariamente la expertise disciplinar de la temática”, explica Veloso, resaltando que el desafío es la pertinencia del idioma en contextos laborales específicos.
A diferencia de los modelos de supervisión convencionales, esta iniciativa propone una metodología de acompañamiento horizontal. El propósito es colaborar con los docentes que ya integran el sistema y con los practicantes, optimizando sus capacidades para un desempeño exitoso en el aula técnica.
“No es una observación con fines administrativos o punitivos; no buscamos reportar dificultades a las unidades técnico-pedagógicas. Lo que nos motiva es cómo apoyamos a cada profesor o profesora con todas sus potencialidades y habilidades para que pueda trabajar de manera óptima en un contexto técnico profesional”, enfatiza la académica responsable.
La adjudicación de los Fondos VIME 2026 representa un soporte fundamental para la materialización de esta red de apoyo. La profesora Veloso destaca que este respaldo permitirá gestionar la logística y la producción de materiales didácticos que actualmente son escasos en el sistema público.
“Estamos muy satisfechos por este reconocimiento, ya que es complejo implementar una intervención de esta envergadura sin los recursos necesarios. El despliegue territorial en los colegios implica una gestión de movilidad y materiales que ahora podremos garantizar”, reconoce la docente. Gracias a este financiamiento, el equipo podrá escalar esta experiencia piloto y proyectar lineamientos que respondan a una realidad país.
“Este es nuestro punto de partida. Queremos proyectarlo porque esta no es una necesidad aislada, sino un requerimiento transversal en muchos establecimientos a nivel nacional”, concluye Veloso. Con este proyecto, la Facultad no solo estrecha lazos con sus egresados y centros de práctica, sino que reafirma su liderazgo en una enseñanza del inglés con sentido social y pertinencia territorial.
Créditos:
Redacción: Millaray Sánchez S.
Fotografías: Millaray Sánchez S.
Edición: Luciano Guzmán N.